Una empresa de autos de alta gama presenta una nueva generación de motores marinos que puede reducir más del 10 por ciento el consumo de combustible y las emisiones de CO₂
Buenos Aires-(Nomyc)-En un mundo en el que el Cambio Climático modifica nuestra forma de actuar y las posibilidades de desarrollo, la descarbonización marítima no depende solo de sustituir el diésel por hidrógeno, metanol, electricidad u otros combustibles alternativos.
Consumir menos energía, para realizar el mismo trabajo, también sirve y mucho y en este contexto, Rolls-Royce Power Systems, plantea esa vía con una nueva generación de sistemas de propulsión y generación eléctrica capaces de ajustar mejor el funcionamiento del motor a las necesidades reales del barco, que es el medio de transporte que mueve los volúmenes de mercadeerias más grandes del planeta y genera un ahorro energético desde hasta un 15 por ciento y sus nuevos grupos electrógenos mtu Series 2000 de velocidad variable, logran esta reducción, tanto en consumo de combustible, como en emisiones de CO₂ frente a equipos equivalentes que trabajan a velocidad constante.
Esto, no convierte un barco convencional en un buque de cero emisiones, aunque sí se aborda uno de los grandes problemas de muchas embarcaciones: motores que pasan buena parte de su vida funcionando lejos de su punto de operación más eficiente.
SMM 2026 es una nueva estrategia para hacer más eficiente la navegación: el Rolls-Royce Power Systems presentará en la feria marítima SMM 2026 nuevas soluciones destinadas a reducir el consumo energético y las emisiones de diferentes tipos de embarcaciones.
Uno de los desarrollos más interesantes será la nueva gama de grupos electrógenos mtu Series 2000 de velocidad variable, diseñada especialmente para buques cuyo consumo eléctrico cambia constantemente durante una jornada de trabajo.
La gama contempla configuraciones compactas desde 8 hasta 16 cilindros y está orientada a embarcaciones como ferris de pasajeros, buques de búsqueda y rescate, barcos de apoyo a instalaciones offshore, patrulleras y yates.
También, encaja en un sector que crecerá paralelamente al despliegue de la eólica marina: los barcos que transportan técnicos, realizan operaciones de mantenimiento o prestan apoyo logístico a los parques eólicos situados mar adentro.
Aquí aparece una paradoja interesante: la expansión de las energías renovables offshore, también necesita barcos, y esos barcos todavía depende en muchos casos, de combustibles fósiles.
Reducir su consumo tiene un efecto ambiental directo: el motor deja de funcionar siempre a la misma velocidad y un grupo electrógeno convencional, suele mantener el motor a unas revoluciones determinadas para producir electricidad con la frecuencia necesaria.
Durante una maniobra en puerto, puede necesitar una cantidad determinada de energía, pero durante la navegación, otra. y las necesidades, vuelven a cambiar al utilizar equipos auxiliares, sistemas hidráulicos, bombas, climatización, electrónica o maquinaria de cubierta y en determinados barcos de trabajo, estas variaciones son todavía mayores.
La propuesta de mtu, permite modificar la velocidad del motor dependiendo de la carga requerida en cada momento por lo que cuando la demanda disminuye, el motor reduce sus revoluciones en lugar de continuar funcionando innecesariamente a velocidad elevada y cuando aumenta la necesidad energética, el sistema responde aumentando nuevamente el régimen de funcionamiento.
Hasta un 15 por ciento menos de combustible: según Rolls-Royce, la combinación entre motores mtu Series 2000 y generación eléctrica de velocidad variable, permite reducir hasta un 15 por ciento el consumo de combustible y las emisiones de CO₂ respecto a grupos electrógenos de velocidad constante, aunque el ahorro real, dependerá del perfil operativo de cada embarcación.
Un barco que trabaja durante muchas horas con cargas parciales y muy variables, tiene más margen de optimización que otro que mantiene una demanda prácticamente constante, por lo que esta tecnología, resulta interesante para ferris, patrulleras, embarcaciones de rescate y barcos de apoyo offshore, donde las condiciones operativas pueden cambiar varias veces durante una misma misión.
Hay otro efecto menos visible: reduce el régimen del motor durante determinados periodos y también puede disminuir ruido y las vibraciones, lo que mejora las condiciones a bordo.
En los barcos híbridos: en estos barcos, el motor de combustión deja de ser el único responsable de mover directamente la hélice, ya que puede funcionar como generador integrado en un sistema eléctrico junto con baterías, motores eléctricos y sistemas electrónicos de gestión energética.
Las baterías, pueden cubrir determinados picos de demanda y los motores térmicos, pueden trabajar durante más tiempo en zonas de funcionamiento eficientes y la electricidad recuperada o almacenada, puede ser utilizada durante maniobras concretas, lo que permite una arquitectura energética, mucho más flexible que la propulsión mecánica tradicional.
No todos los barcos pueden electrificarse de manera completa: la combinación de baterías, motores eficientes y generación eléctrica optimizada puede actuar como tecnología puente, mientras maduran soluciones como los combustibles sintéticos, el hidrógeno o el metanol renovable.
La reducción de CO₂ es solo una parte del problema ambiental del transporte marítimo, ya que los motores marinos también generan óxidos de nitrógeno (NOx), contaminantes relacionados con problemas de calidad del aire y con diferentes impactos sobre ecosistemas terrestres y acuáticos.
En 2026, la Organización Marítima Internacional adoptó modificaciones del Anexo VI del convenio MARPOL que contemplan la designación del Atlántico Nordeste como nueva zona de control de emisiones de NOx, SOx y partículas, con entrada en vigor prevista para septiembre de 2027.
Potencial: la aportación más interesante de esta tecnología puede encontrarse en su capacidad para acelerar mejoras sobre barcos que todavía necesitarán motores de combustión durante años.
Instalar generación de velocidad variable, baterías, automatización energética y sistemas SCR permite reducir impactos sin esperar a que toda la flota mundial pueda utilizar combustibles de cero emisiones y para ferris y embarcaciones con rutas previsibles, la combinación con baterías y recarga portuaria puede reducir considerablemente las horas de funcionamiento de los motores.
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