Microsoft quiere reorganizar su estructura en torno a los agentes de IA
Al día de hoy, las empresas de tecnología gastan mucho en IA y son las cuatro grandes tecnológicas, es decir Meta, Microsoft, Amazon y Google, las que están al frente de ese gasto, a tal punto que Microsoft ya ha empezado a dar los primeros coletazos para denominarse a sí misma una compañía enfocada, de manera principal, en agentes de IA.
Satya Nadella, CEO de la compañía, en su carta anual explicó que Microsoft tiene dos grupos principales diferentes en su ecosistema: Agentes de IA e Infrastructura, por un lado y Dispositivos de Consumo y los agentes, ya no son una característica dentro de los productos de Microsoft, sino que son el principio organizativo de la empresa.
La importancia: Microsoft gastó unos 190.000 millones de dólares en IA este año, según datos de Statista y es evidente que no quieren quedarse atrás en esta carrera y la compañía quiere dejar claro a sus inversores cuáles son sus negocios principales y cómo se están organizando las cosas en torno a los agentes de IA.
Por ello, cuando toque hablar de ingresos, hablarán de su negocio en dos segmentos diferenciados de manera clara, en este caso su negocio de IA e infraestuctura y dispositivos de consumo y Nadella afirma que tiene “confianza en los beneficios a largo plazo” de esas inversiones, citando la demanda y las mejoras de eficiencia.
En detalle: Nadella argumenta que la informática pasa de apps que manejamos a sistemas que trabajan para nosotros y su frase para describirlo es que las personas ahora pueden “delegar a lo macro y dirigir a lo micro”.
Las cifras de la carta muestran la situación en la que se encuentra la empresa:
Entre líneas: la parte más interesante no son los agentes, sino la arquitectura subyacente y Nadella describe un sistema en el que el “entorno de ejecución”, es decir el contexto, la memoria y las acciones que un agente puede realizar, está separado del propio modelo de IA, por lo que en la práctica, una empresa “puede cambiar un modelo por otro sin perder lo que sus agentes han aprendido sobre su negocio”.
Eso, concuerda con la estrategia de Microsoft: quieren ser la capa que se sitúa por encima de los modelos que ya ofrecen, tanto los suyos, como los de OpenAI, Anthropic y el resto de laboratorios de IA de frontera.
Los tokens, niño: el CEO señala que los clientes ponderan cada vez más, lo que cuestan los tokens frente a los resultados que obtienen y para reducir ese costo, Microsoft quiere apoyarse en sus propios chips.
Nadella aprovechó para hablar de su nuevo chip Maia 300, que según el directivo ofrece un 40 por ciento más de tokens por vatio que los principales sistemas basados en GPU y se espera que el silicio propio, impulse una mayor parte de la flota de la empresa, al tiempo que sigue colaborando con Nvidia, AMD e Intel.
La otra mitad de la empresa: el segmento de “Dispositivos y Consumo” plantea que el trabajo con la IA se pueda mover entre la nube y el propio equipo del usuario.
Nadella señala “los más de 1.600 millones de dispositivos Windows activos mensuales de Microsoft como base para ejecutar modelos potentes de forma local”.
“Si eso funciona, afirma, la IA podría volverse efectivamente "ilimitada" para el usuario. También ve margen para una nueva clase de dispositivos "centrados en los agentes” continúa.
Un detalle más: la carta utiliza “Superinteligencia” en todo momento en lugar de “IA”, lo que tiene mucho que ver con la orden ejecutiva el 29 de septiembre del presidente Donald Trump, que indicó a todas las agencias federales que adopten este término.
El cambio de nombre muestra cómo Microsoft y el resto de compañías se van alineando al lenguaje de Washington.
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