Es para fortalecer la articulación en todo el país, mejorar los circuitos de derivación y ampliar la capacidad de respuesta
Buenos Aires-(Nomyc)-Los hospitales nacionales El Cruce “Dr. Néstor Carlos Kirchner”, “Prof. Dr. Juan P. Garrahan” y “Prof. Dr. Alejandro Posadas” fueron incorporados al Centro Coordinador del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) y la nueva estructura operativa funcionará en la sede central del Ministerio, agilizando aún más la articulación con los equipos de salud de todo el país, según informaron desde el Ministerio de Salud de la nación.
El Centro Coordinador del PNCC cumple un rol clave en el acceso oportuno al diagnóstico, tratamiento y seguimiento de niños con cardiopatías congénitas, ya que integrado por un equipo interdisciplinario de profesionales con formación técnica y sanitaria, trabaja de forma integrada con cardiólogos especializados para resolver casos de alta complejidad.
Su función, es articular con los centros asistenciales jurisdiccionales para la asignación y tratamiento de los casos, según criterios de urgencia, distancia y capacidad de respuesta, con el objetivo de reducir la mortalidad específica por estas patologías.
Con la incorporación de los tres hospitales nacionales de alta complejidad a su coordinación, el PNCC inicia una nueva etapa que le permitirá potenciar el trabajo en red asegurando un funcionamiento más eficiente y garantizando estándares de calidad.
En este sentido, “se espera que los nuevos circuitos operativos acordados entre las autoridades del ministerio y los representantes de cada hospital optimicen los tiempos de derivación y respuesta, y el acompañamiento de las familias a través de los equipos de salud locales” explicaron.
Algo que destacaron es que, “al día de hoy, no hay niños en lista de espera para intervenciones quirúrgicas por cardiopatías congénitas. Durante 2025, el programa recibió 2.785 notificaciones, de las cuales 1.765 requirieron intervenciones médicamente indicadas”.
Además, en lo que va del año, “el programa recibió más de 80 notificaciones a través del sistema SISA que fueron analizadas y derivadas correctamente dentro de la red federal de atención” agregaron.
A través de esta nueva estructura, el Ministerio de Salud de la Nación busca adaptar el funcionamiento del PNCC a los cambios en el contexto sanitario y demográfico, fortaleciendo su eficiencia y sus capacidades en función de las necesidades actuales de la población objetivo, con base en la evidencia y garantizando la atención que cada niño necesita.
Denuncian su desmantelamiento: organizaciones sociales alertaron sobre el desmantelamiento y las implicancias que su desaparición tendría en la detección y continuidad de los tratamientos.
Según Camila Arévalo, integrante del colectivo de Madres Cardiocongénitas Argentina y SoyGarrahan, “son 7.000 los bebés que nacen con esta malformación del corazón a nivel nacional y son inevitables y el 50 por ciento de ellas requieren de una cirugía de alta complejidad para que el bebé pueda continuar con su vida”, explicó en comunicación con Radio Universidad.
Asimismo, recordó que, a través del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, los pacientes acceden al tratamiento en tiempo y forma y “una vez detectada la enfermedad, se hace la derivación correspondiente según la complejidad” continúa.
“Hay muchos tipos de cardiopatías, algunas pueden resolverse con tratamientos y se derivan a los centros más cercanos. En tanto, otras necesitan de cirugías que se realizan en hospitales como el Garrahan, el Gutiérrez o el Posadas”, agregó la integrante de Madres Cardiocongenitas Argentina.
En este sentido, remarcó la importancia de la detección temprana, aunque los tiempos de la salud no son los mismo que los de la burocracia ya que “en estos 15 años, el Programa logró efectivizar que esos bebés lleguen en tiempo y forma, accedan al tratamiento y continúen con sus vidas. Hoy en día, muchos de ellos son adolescentes y eso se logró gracias al buen funcionamiento de la iniciativa”, destacó.
Gracias al correcto funcionamiento del Programa, se llegó a la espera cero en cirugías cardiovasculares, por lo que organizaciones sociales convocaron a un “banderazo federal” en su defensa para el próximo domingo 1 de febrero.
“Por primera vez en años vemos que familias han dilatado las atenciones a sus hijos, postergando turnos e intervenciones. Un bebé que no llega a su consulta es un corazón que llega dañado. Este contexto nos encuentra a la sociedad civil organizada para defender el Programa”, concluyó Arevalo.
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