Se entregaron los premios Houssay

Como cada año se distingue a os investigadores y científicos más destacados del país  

Buenos Aires-(Nomyc)-El primer galardonado, por parte de la comisión de Ciencoas de la Salud, fue Mario Carlos Perelló, debido a su investigación que aborda los circuitos neuronales y los mecanismos moleculares por los cuales la ghrelina regula la respuesta al estrés y al apetito.

El investigador, que es doctor en bioquímica por la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de La Plata y director del Instituto Multidisciplinario de Biología Celular (IMBICE), se destaca por una extensa producción bibliográfica: 92 publicaciones, entre otros cargos y según la base Scopus y sus contribuciones alcanzaron una amplia repercusión internacional, y motivaron su participación en numerosos congresos en el país y el exterior, entre otros cargos.

La comisión de Ingenierías, Arquitectura e Informática distinguió a Selva Pereda, quien a lo largo de su carrera, logró articular de manera exitosa ciencia básica y aplicada, a través de importantes desarrollos para empresas nacionales e informes técnicos para firmas del exterior.

Su producción científica incluye 69 artículos, libros y capítulos de libro, y refleja dos líneas fundamentales: el diseño de procesos sustentables intensificados por presión, y la caracterización termodinámica de sistemas complejos y ambos enfoques se orientan al diseño de procedimientos que permitan disminuir el impacto ambiental, al reducir el costo energético y el consumo del agua.

Peredea, entre otros cargos es investigadora principal del CONICET, ha dirigido siete tesis doctorales, con discípulos procedentes tanto del sector académico como del privado y es profesora asociada de la Universidad Nacional del Sur (UNS), y miembro electo del Directorio de la Planta Piloto de Ingeniería Química (PLAPIQUI) en la UNS, Bahía Blanca. Profesora Honoraria de la Universidad de KwaZulu-Natal, Sudáfrica, entre otros cargos.

La comisión de Ciencias y Tecnologías ambientales premió a Sergio Agustín Lambertucci, cuyas líneas de investigación se centran en temas vinculados con la contaminación en carroñeros, de manera principal en cóndores andinos y el impacto de la infraestructura sobre este grupo.

Los estudios de Lambertucci se centran en la obtención de herramientas para una convivencia sustentable entre los seres humanos y la naturaleza, al proponer la reducción del impacto económico sobre los ecosistemas y la recuperación de poblaciones silvestres amenazadas.

Lambertucci es, además, Investigador principal del CONICET, y profesor de “Bases y herramientas en Biología de la Conservación”, en la Universidad del Comahue, entre otros cargos.

La comisión de Ciencias Humanas distinguió a Ana Margarita Ramos, referente en los estudios de reconstrucción y restauración de memorias de los grupos subordinados y alterizados, particularmente de los pueblos indígenas.

En términos de participación en fortalecimiento de la comunidad científica nacional, Ramos formó parte del proceso de creación de la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), de manera particular en la carrera de Ciencias Antropológicas y en la Unidad Ejecutora (CONICET/UNRN) “Instituto de Investigaciones en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (IIDYPCA)”.

También, como es costumbre, se entregó el Premio Houssay a la Trayectoria que en este año le fue otorgado, en Ciencias de la Salud, a Fernando Héctor Andrade, quien a partir de su visión multidisciplinaria sobre la intensificación sustentable de la producción agrícola se obtuvieron paquetes innovadores de producción, que tienden a una mayor eficiencia en el uso de los recursos y los insumos.

Tales desarrollos contribuyen con el cuidado medioambiental, en cuanto a propiedades de los suelos, emisiones de gases de efecto invernadero, contaminación de los suelos y napas con plaguicidas y nitratos, entre otras variables.

El aporte de Andrade al manejo de los cultivos extensivos impulsó mejores prácticas de manejo agrícola, las cuales han sido adoptadas por un gran número de productores argentinos y de distintas partes del mundo.

El premiado es investigador de INTA; investigador principal de CONICET; y profesor titular de Ecofisiología de Cultivos de la Facultad de Ciencias Agrarias, de la Universidad Nacional de Mar del Plata y ha sido distinguido con el Premio Konex y Premio Dr. Antonio Pires de la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, entre otros, además de haber publicado más de 110 trabajos científicos-técnicos.

 La comisión de ingenierías, arquitectura e informática permió a Guillermo Oscar García, quien desarrolló una importante formación de recursos humanos y, además impulso de las Carreras de Maestría y Doctorado en Ciencias en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Río Cuarto.

Sus áreas de interés son: la electrónica de potencia, las máquinas eléctricas, sus controles y aplicaciones orientadas al control y conversión de energía en fuentes de energía renovables (energía eólica), los vehículos eléctricos e híbridos, y el diagnóstico de fallas incipientes en accionamientos eléctricos.

El galardonado, es investigador principal del CONICET y profesor titular de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), donde es director del Grupo de Electrónica Aplicada (GEA) desde el año 1995, y coordinador del Área Control de la Facultad de Ingeniería. Asimismo, ha sido profesor visitante en la South West Jiaotong Technical University, en China, en las universidades de Arkansas y de Wisconsin, en EE. UU. y en la Universidad de Zaragoza, en España.

Además, desde 2018 se desempeña como editor asociado de la revista IEEE Latin America Transactions.

La comisión de ciencias y tecnologías ambientales premió a Silvia Diana Matteucci, quien cuenta con más de 80 artículos científicos publicados, además de 16 libros y 78 capítulos de libros que constituyen la base de conocimiento disciplinar fundante de su especialidad.

Además, entre sus distinciones y reconocimientos: el premio a la Trayectoria Académica, otorgado por la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda, Venezuela; y el premio Berta Cáceres, de la Red de Defensoras del Ambiente y el Buen Vivir.

La galardonada fue, además, cofundadora con el doctor Jorge Morello del Grupo de Ecología del Paisaje y Medioambiente (GEPAMA), de la Facultad de Arquitectura Diseño y Urbanismo (FADU- UBA). Es referente en ecología de paisajes y ambiente de la Asociación Argentina de Ecología de Paisajes (ASADEP) y por último, la comisión de Ciencias Humanas entregó el premio a   

Hilda Iris Sabato, pionera en el estudio de la formación del capitalismo, el mercado de trabajo y la inmigración en la Argentina del siglo XIX y cuyas investigaciones en historia política y social argentina y latinoamericana renovaron sustancialmente nuestros conocimientos sobre las relaciones decimonónicas entre la sociedad civil y el Estado, los procesos electorales y el lugar de la violencia en la vida política.

Sábato, es Doctora en Historia de la Universidad de Londres, 1981, e investigadora superior del CONICET (Ad-honorem), en el Programa de Historia Económica y Social Americana (PEHESA), del Instituto de Historia Argentina y Americana “Dr. Emilio Ravignani”, UBA-CONICET, entre otros cargos.

Además, ha contribuido a la formación de nuevas generaciones de historiadores mediante la dirección de tesis de doctorado y la supervisión de labores académicas en el CONICET, la Universidad de Buenos Aires y otras universidades públicas del país.

Por último, el premio Sábato le correspondió a Analía Vázquez, quien lideró diferentes desarrollos tecnológicos, entre los que sobresale su contribución en la creación de la empresa de base tecnológica (EBT) “Nanocellu-Ar”, dedicada a la producción de nanocelulosa bacteriana.

Este biopolímero es un nanoinsumo que tiene diversas aplicaciones industriales, entre ellas: grasa lubricante para molinos harineros que requieren lubricantes no contaminantes; espesante de alimentos (sustituto del gluten para panes, mermeladas, para celíacos); máscara de cutis; parche para quemaduras que permite la regeneración de tejido en la producción de papeles reforzados especiales; modificador de reología adecuado para el transporte de agentes de sostén en yacimientos de gasoil no convencional y filtro nanométrico.

En la actualidad ya está en marcha la planta piloto que fabrica el nanobiopolímero y se trabaja en aumentar la cartera de clientes. Por lo tanto, se trata de una tecnología con un alto nivel de madurez.

La premiada es ingeniera química y doctora en ciencias de materiales, especializada en nanomateriales y materiales compuestos y ha formado 19 doctores y dirigido numerosos investigadores y becarios postdoctorales, entre otras tareas.

Nomyc-3-12-20

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