Premiaron el diseño del mamógrafo argentino que no comprime las mamas

El dispositivo es capaz de detectar quistes y tumores a través de luz infrarroja

Buenos Aires-(Nomyc)-En junio se anunciaba que científicos argentinos trabajaban en un avance en el campo del diagnóstico por imágenes: un mamógrafo que no necesitase utilizar rayos X y ahora, este diseño fue premiado por el Instituto Balseiro y obtuvo el segundo puesto en el Concurso de Planes de Negocio 50K.

La iniciativa es producto de un equipo integrado por egresados de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, ESERP Business School, de España; la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de San Luis y el avance se destaca por el empleo de luz infrarroja para tomar imágenes y esto se traduce en un doble beneficio: por un lado, no se necesita comprimir las mamas para obtener un resultado; y por otro, no se somete a la paciente a radiación (por más mínima que sea).

Juan Pomarico –uno de los investigadores– aseguró que el objetivo del mamógrafo óptico no es reemplazar a la mamografía tradicional, que es en la actualidad el método más eficaz para detectar anomalías en las mamas.

“Buscamos ofrecer un dispositivo que los médicos puedan aplicar en su consulta con más facilidad”, explicó y añadió que el dispositivo “brinda soluciones en áreas que no pueden ser cubiertas por la mamografía tradicional, como el seguimiento en mujeres jóvenes”.

El premio obtenido consiste en US$21 mil, y les servirá para continuar el desarrollo, ya que se encuentran en pleno armado del primer prototipo, luego de la cual  pasarán a las pruebas que, junto con profesionales de la salud, determinen que su uso en laboratorio tiene un correlato con el consultorio.

Sobre el equipo                                                                                                                                                                                              Según estadísticas oficiales, una de cada ocho mujeres en Argentina podría desarrollar cáncer de mama a lo largo de su vida, y el 20 por ciento de ellas antes de los 40 años, aunque en la mayoría de los casos son curables si son diagnosticados a tiempo, pero sin embargo, debido a la nocividad de los Rayos X no se recomienda su uso frecuente para el seguimiento de la evolución de la enfermedad o tratamiento y además, los mismos no son específicos.

El diseño de un mamógrafo capaz de detectar quistes y tumores de mama a través de luz infrarroja y sin utilizar los rayos X fue el eje de una investigación de un equipo de científicos de la Universidad Nacional del Centro (Unicen) y del Conicet integrado por  físicos y matemáticos que trabajaron en temas relacionados a la propagación de la luz en medios biológicos desde hace unos 15 años, para desarrollar técnicas y algoritmos que complementen a los sistemas convencionales de imágenes médicas para lo que utilizaron luz infrarroja, totalmente inocua para los seres vivos, en lugar de radiaciones ionizantes como son los rayos X.

Nicolás Carbone, uno de los integrantes del equipo del mamógrafo, precisaba que “la idea surgió a partir de la necesidad de contar con un sistema de formación de imágenes para diagnóstico mamográfico que complemente a las ya existentes”.

“Nos preguntamos qué pasaría si existiera un aparato capaz de mostrar anomalías dentro del tejido mamario sin utilizar rayos X, que pudiera ser usado con mayor frecuencia y sin preocupación por el daño acumulado”, detallaba Carbone.

A partir de allí, el Grupo de Óptica Biomédica comenzó la investigación en el laboratorio y además, dada la naturaleza de la propagación de la luz infrarroja en los tejidos, que le permite salir por la misma cara por donde entra, se podrían considerar situaciones de evaluación clínica evitando la compresión mecánica del pecho que utilizan los mamógrafos convencionales.

Carbone destacó que el sistema en desarrollo “sería mucho menos agresivo al tejido y mucho más cómodo, además de ser más barato ya que no se requiere toda la infraestructura de protección contra los rayos X.”

Cómo se trabajó en el desarrollo                                                                                                                                                                    Una vez elaborada la teoría y estudiada la física, “pasamos a la etapa del laboratorio donde se realizaron pruebas lo más parecidas posibles a la realidad, pero no aún en seres vivos”.

“Por ejemplo –continuó el investigador–, trabajamos con medios artificiales que, a la luz, se comportan igual que el tejido biológico y ahora lo que nos falta es probarlo en seres vivos, con pacientes que tengan un tumor y otros que no, para evaluar si es realmente posible, o hasta qué punto lo es, distinguir unos de otros”, puntualizó.

Carbone admitió que esa parte del proceso, el “estudio clínico”, requiere de la construcción del prototipo de mamógrafo, “para lo que intentamos conseguir los fondos que lo financien”.

Sin embargo, advirtió que “como para todo sistema a ser utilizado en seres humanos, el proceso es lento y delicado, pudiendo tomar años hasta tener certeza sobre la viabilidad de la propuesta, ya que es necesario pasar por muchas etapas de estudios, aprobación y homologación por parte de las autoridades sanitarias antes de disponer de un equipo de uso clínico”.

El científico agregó que “los estudios en Óptica Biomédica fueron muy intensos en las últimas dos décadas y existen grupos de investigación similares prácticamente en todo el mundo, con algunos de los cuales, principalmente los de Alemania y México, colaboran intensamente”.

“A diferencia de otras propuestas, que apuntan a equipos muy sofisticados a ser ubicados en centros especializados, la nuestra tiene por objetivo desarrollar un equipo que pueda ser utilizado por el ginecólogo en su consultorio privado”, concluyó Carbone.                                      Nomyc-24-12-18

 

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