Los movimientos de la Antártida

El desprendimiento de un gigantesco iceberg es un proceso que se repite desde hace  20 años y se da cada vez más al Sur

Buenos Aires-(Nomyc)-Desde hace unos siete años, aunque con mayor preponderancia desde hace algunos meses, cuando se conoció que se había producido una grieta muy larga sobre la Barrera de Larsen C, en la Antártida y la grieta avanza a unos 10 km diarios y solo faltaban unos 10 km para que llegara a la costa con lo que se provocaría el desprendimiento de un bloque de hielo enorme, por lo que se convertiría en uno de los témpanos más grandes de la historia.

Imágenes del satélite “Aqua”, de la NASA, mostraron ayer que entre el lunes y ayer  quedó liberado un iceberg de 5800 kilómetros cuadrados, equivalente a 25 veces la Ciudad de Buenos Aires.

Aunque se calcula que pesa mil millones de toneladas, los especialistas señalan que no es un evento catastrófico ni puede atribuirse a un aumento puntual de la temperatura.

“Es un fenómeno que viene produciéndose desde hace varios años” explica el glaciólogo del Instituto Antártico Argentino, Hernán Sala.

Causas                                                                                                                                                                                                                         “Este movimiento se debe al incremento de la temperatura del aire y del océano a lo largo de décadas, lo que hace que las barreras de hielo se achiquen en superficie y adelgazando en espesor” agrega Sala.

Aunque pueden parecer muy gruesas, en un momento se hacen los suficientemente delgadas como para volverse más frágiles desde el punto de vista mecánico y entonces las tormentas o las mareas pueden hacer que se rompan” continúa el especialista.

A pesar de lo impresionante de las dimensiones, este drama antártico no es nuevo ya que algo similar ocurrió más al Norte, en las barreras Larsen B y Larsen A sobre lo que el especialista explica “de una u otra forma, viene repitiéndose desde hace más de 20 años y en la década del noventa pasó en el norte de la península. La novedad es que se va propagando cada vez más al Sur”.

Por su estructura, las barreras son diferentes de los glaciares y el hielo marino. El glaciar es un “rio de hielo” apoyado sobre la roca. El hielo marino se produce cuando se congela la superficie del mar; es forma un bloque de entre tres y cuatro metros de grosor.

“Una barrera es como un glaciar que se inicia en la tierra y sigue flotando en la superficie del mar y a veces, para que se forme una barrera hace falta un conjunto de glaciares, llamados `tributarios´ que, a diferencia del hielo marino, son monumentales, llegan a tener entre 400 y 500 metros de espesor” señala Sala

La formación de grietas en las barreras no es inusual, lo singular en este caso fue que el corte se alejara tanto del frente que da al mar.

Al principio, el coloso liberado derivará muy lentamente; en especial, durante el invierno austral, un período en el que el mar puede congelarse y luego, puede ir desplazándose hacia el Norte, quebrándose y fragmentándose a su paso.

Sin embargo, los investigadores no esperan que el nuevo témpano, que probablemente se llamará A68, constituya un peligro para la navegación.

“En general, los barcos que van a la Antártida están equipados con radares y otros dispositivos que les permiten identificar hielo flotando en el mar” afirma Sala.

“Estas masas de hielo se van rompiendo y disgregando aproximadamente a la altura de las Islas Georgias y hasta ahí sí pueden mantener un tamaño importante, de cientos de metros” aclara el especialista.

“Al principio, tienen un aspecto `tabular´, pero a medida que se van fraccionando esa forma se va perdiendo” agrega Sala.

El gran iceberg tampoco tendrá un impacto en el nivel de los océanos.

Pero ahora el destino de “Larsen C” es incierto porque una vez que la barrera se destruye, los glaciares que tributan en ella comienzan a moverse con mayor velocidad, como si se retirara un dique de un lago.

“Es algo que ya está ocurriendo y hay que ver qué tan estable es el resto de la barrera, si se mantiene en los próximos años, aunque  en principio parece poco probable” concluye el investigador.                                                                                                                             Nomyc-13-7-17

 

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