Inauguraron Centro de Prevención y Cuidado Nutricional en una comunidad Wichi de Salta  

La iniciativa es de la asociación civil Pata Pila junto con Fundación Conin y se dedicará a prevenir, tratar y mejorar situaciones nutricionales críticas en los niños de esta comunidad

Buenos Aires-(Nomyc)-Un Centro de Prevención y Cuidado Nutricional en Fortín Dragones, una localidad Wichi ubicada a 380 km de Salta Capital que, aplicando la metodología integral de la Fundación CONIN en procurará mejorar la salud presente y futura de la población, con un equipo interdisciplinario de profesionales que brindará atención todas las semanas fue inaugurado hace muy poco por la Asociación Civil Pata Pila, que trabaja por la prevención y el cuidado de la nutrición infantil, además del desarrollo de comunidades originarias en situación de vulnerabilidad en el noreste argentino, junto a la Fundación CONIN, que creó el médico Abel Albino.

El nuevo Centro tendrá, también, un móvil para potenciar el alcance del programa que ejecutan para poder llegar a quienes no puedan acercarse al Centro.

“Encontramos, en Fortín Dragones, un desafío muy grande y con mucho respeto por la idiosincrasia de la gente, su cultura y sus tiempos, nos fuimos acercando y nos recibieron muy cálidamente” explicó Diego Bustamente, Presidente y Director Ejecutivo de la Asociación Pata Pila.

 “Ya estamos trabajando para contener situaciones nutricionales y sociales que son muy delicadas, intentando que los niños puedan crecer sanos y expresar todo su potencial cuando lleguen a la adultez”, agregó Bustamente.

“Cuando evaluamos dónde y cómo instalarnos, nos convencimos de que lo más conveniente era hacerlo en un lugar que la gente ya conociera, para que lo identificaran rápido y accedieran con facilidad y por eso estamos en un predio que nos cedió la municipalidad”, explicó Bustamante.

Partiendo de la metodología validada por la Fundación CONIN, en Pata Pila se trabaja para realizar un adecuado diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los niños, poniendo el acento en empoderar a la madre como promotora de salud de cada chico.

 “Buscamos que el proceso sea lo más integral posible para que la mamá sea verdadera protagonista de la recuperación nutricional de su hijo y para que esté preparada para que no vuelva a sucederle ni a él ni a otros miembros de la familia” explicó Gastón Vigo Gasparotti, Director de Desarrollo  de Fundación  CONIN.

“Para conseguirlo, en los centros se brindan capacitaciones personalizadas y grupales, con un abordaje interdiciplinario de la problemática social que da origen a la extrema pobreza”, agregó Gasparotti.

Además de controlar parámetros de salud e intervenir para mejorar el estado nutricional de los niños y el cuidado que reciben, parte del trabajo de Pata Pila pretende promover el desarrollo de la comunidad en aspectos como lograr que todos los niños sean inscriptos y accedan a su DNI y además se brindarán talleres de oficios.

“El país depende de la salud absoluta de cada niño y por eso es importante poder darles herramientas a los padres para que adquieran habilidades que les permitan mejorar sus condiciones de vida y la apertura de este Centro es la continuidad de un trabajo que venimos realizando con la provincia de Salta” agregó Vigo Gasparotti.

Los primeros 1000 días de un niño, que van desde la gestación hasta los dos años de vida, representan una verdadera ventana de oportunidad como condicionantes de la salud futura y del desarrollo integral de una persona en la adultez.

La alimentación y la estimulación temprana son aspectos fundamentales para que los niños alcancen en el futuro su máximo potencial de desarrollo intelectual, físico y emocional y reconociendo la relevancia de este tema y asumiendo el compromiso por el bien nutrir,  “Nutrilon ProFutura 4”, de Nutricia Bagó, se ha sumado a esta iniciativa de apoyo al desarrollo de este nuevo Centro de Pata Pila, con el aporte del móvil  y el equipamiento para la puesta en funcionamiento del Centro.

El trabajo de Pata Pila en el NEA                                                                                                                                                                                Diego Bustamante, presidente de Pata Pila, dejó su Buenos Aires natal hace cinco años, para comenzar a trabajar activamente por la promoción social y después de vivir unos años en Entre Ríos y luego involucrarse con comunidades originarias de Santiago del Estero a través de la Asociación Civil Haciendo Camino, decidió llegar a Salta y trabajar por quienes transitan realidades de extrema vulnerabilidad.

Sobre esos primeros pasos, cuando que los frailes franciscanos le prestaron una casita en Yacuy comentó “mis papás y mis tíos fueron los primeros donantes que me hacían llegar algo de plata para hacer las primeras cosas, arreglar un puesto de salud y contratar al primer nutricionista. Comencé a acercarme a los caciques de las comunidades, entablamos relaciones con el hospital de la zona y empezamos a hacer controles”.

Luego de mucho esfuerzo y ayuda incondicional de mucha gente, armaron la página web, un video institucional e iniciaron los trámites de la personería jurídica y hoy la Asociación Pata Pila es una realidad y siguen creciendo.

“La confianza y el apoyo de particulares y de organizaciones, pero sobre todo la notoria vulnerabilidad de mucha gente que vive en condiciones extremas, nos empujan cada día para seguir jugándonos por el que sufre”, contó, orgulloso, Bustamante.

Gasparotti agregó que “muchos centros funcionan muy bien cuando logran potenciarse con la actividad de los demás actores relevantes en la zona, tales como otras organizaciones sociales, el sector privado, los centros de salud o de atención primaria, hospitales, escuelas, iglesias y los municipios”.

 “En este caso específico del centro que funcionará en Dragones, me gustaría hacer una mención especial a Nutrilon ProFutura 4, ya que con su apoyo, tanto a Pata Pila como a nosotros, nos otorgaron la posibilidad de llegar a un lugar donde sabíamos que podíamos hacer una diferencia para la comunidad” agregó.

Sobre el caso de Pata Pila, puntualizó que “se da un modelo que a priori tiene garantía de éxito. Aparece Pata Pila con empuje y compromiso con las comunidades vulnerables; CONIN como fundación madre que aporta su metodología validada científicamente; el Gobierno municipal, que presta una sede para que funcione el centro; el Gobierno de la provincia de Salta, que nos brindó su apoyo desde el inicio y un privado, `Nutrilon ProFutura 4´ , que tiene un compromiso por trabajar en pos del bien nutrir de los niños y las madres argentinas para mejorar su salud futura” continuó Gasparotti.

“Sería imposible llevar adelante todo lo que hacemos sin el apoyo de marcas como `Nutrilon ProFutura 4´ y el compromiso y la convicción para transformar la realidad se ven reflejados no sólo en el aporte económico y logístico, sino también en cómo se involucra su gente por lo que esta triangulación entre el tercer sector, el sector público y el privado es prácticamente la única manera de lograr que nuestra actividad sea sustentable en el tiempo y nos permita seguir ampliando nuestro alcance” finalizó Gasparotti.

La certificación de Fundación CONIN                                                                                                                                                                      CONIN fue fundada por el Dr. Abel Pascual Albino en la provincia de Mendoza, en la Argentina, el 4 de septiembre de 1993 quien tomó el exitoso modelo de CONIN Chile, ideado por su fundador y maestro, el Dr. Fernando Mönckeberg, quien logró exitosamente quebrar la desnutrición infantil en su país y gracias al cual Chile posee el índice más bajo de esta problemática en Latinoamérica.

El modelo chileno, de Centros de Tratamiento, fue complementado en Argentina con los Centros de Prevención de Desnutrición Infantil y Promoción Humana.

En la actualidad hay 86 centros CONIN creados y 40 iniciativas que están en proceso de certificación en todo el país y la metodología CONIN consiste en una serie de procedimientos y desarrollo de programas tendientes a tratar la desnutrición infantil y favorecer la promoción humana.

Algunas de los programas que deben desarrollar los centros para adquirir la certificación son Educación para la Salud, Educación Nutricional, Jardín Maternal, Jardín Infantil, Lactancia Materna, Estimulación Temprana, Escuela de Arte y Oficios, Educación Agraria, Inmunizaciones, Alcoholismo y otras Adicciones, Documentación y Legalización de la familia.

Además, para ser un Centro  CONIN es necesario incorporar, en forma rentada o ad honorem, al menos un pediatra, un nutricionista, un asistente social y psicopedagogo a partir de lo cual  y según las necesidades y posibilidades de cada centro, se evalúa la incorporación de un fonoaudiólogo, maestras jardineras, odontólogo y talleristas, entre otros profesionales.

Los centros CONIN reciben, de manera  habitual, auditorías digitales y presenciales, y deben volcar mes a mes una gran cantidad de información consolidada con la historia clínica y la evolución de los parámetros de salud de cada niño que participa, para ir haciendo un adecuado seguimiento.

La Fundación CONIN brinda acompañamiento a cada centro trabajando sobre casos en particular que requieran miradas de más profesionales y posee una plataforma de capacitación virtual a distancia.                                                                                                                              Nomyc-9-5-17

 

 

 

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