El rompehielos Almirante Irízar volvió a zarpar para realizar pruebas de mar y hielo

La histórica nave comenzará una travesía de ocho días

Buenos Aires-(Nomyc)-A diez años del incendio que dejó inservible al rompehielos “Almirante Irízar”, la histórica nave está casi lista para volver a protagonizar las campañas antárticas ya que luego de concluir los trabajos de restauración, el buque zarpó ayer desde el Complejo Industrial y Naval Argentino (CINAR) para realizar pruebas de mar y verificación de sistemas y equipos y a principios de octubre hará una serie de testeos en el hielo de la Antártida.

La Armada informó que durante la travesía de ocho días “se exigirá al máximo el rendimiento de cada uno de los sistemas y se ajustarán de roles de las diferentes operaciones que realiza la unidad en navegación”.

La ruta del buque es “confidencial”, pero fuentes oficiales informaron que la nave se dirigirá rumbo a Mar del Plata, donde se realizarán una serie de pruebas y luego, se dirigirá a Bahía Blanca y el sur del país.

“Se testean los generadores, los propulsores, el sistema de gobierno y se realizan diferentes maniobras, como el burbujeo, que lo usa en la Antártida para que el hielo no se adhiera al casco”, indicaron a este medio.

Además, se probará el helipuerto, las luces y la carga de combustible del buque, que estuvo activo hasta 2007.

Sobre el “Irizar”                                                                                                                                                                                                         El buque, al mando del Capitán de Fragata Maximiliano Mangiaterra, “cuenta con una capacidad de alojamiento total para 313 tripulantes, de los cuales 111 pertenecen a la dotación del buque y el resto destinados al Grupo Aeronaval Embarcado, al Estado Mayor del Comando Naval Antártico, personal en tránsito y científicos”.

Además, desarrolla actividades logísticas y científicas, para lo cual dispone de 13 gabinetes científicos que permiten realizar tareas de glaceología, meteorología, química, microbiología, biología marina y oceanografía, lo que implica integrar a la tripulación unas 50 plazas extras destinadas a profesionales afines a la investigación.

El Gobierno estima que la vuelta al funcionamiento del buque representará un ahorro importante para las arcas estatales, a pesar de que la restauración costó más de US$ 284 millones ya que una vez que vuelva a funcionar no se gastará en alquileres de otros buques rompehielos preparados para trabajar en esa región antártica, una práctica que se volvió indispensable mientras el Irízar estaba en arreglo y además, este año tendrá lugar, también, la primera campaña antártica del nuevo canciller, Jorge Faurie.                                                                          Nomyc-27-9-17

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